Mi relación con el cine empezó detrás de la cámara, a través de la escenografía. Me interesaba construir los espacios en los que sucedían las historias, pero un día probé a ponerme delante de ella. Y algo cambió.
Hasta ahora he participado en algunos proyectos audiovisuales, entre ellos cortometrajes, largometrajes y campañas publicitarias, además de trabajos de interpretación en formato monólogo. Cada experiencia me ha permitido seguir aprendiendo y conocer un poco más este mundo.
Una de las cosas que más disfruto es el proceso creativo con un director: hablar, probar, equivocarse y encontrar juntos qué necesita el proyecto. Me gusta esa parte de construir un personaje en equipo.
Sigo formándome y trabajando, y quiero seguir buscando nuevos registros, nuevos personajes y nuevas historias. Me apetece salir de lo conocido, asumir nuevos retos y seguir descubriendo hasta dónde puedo llevar la interpretación.
Me interesan las personas, sus contradicciones y todo lo que pasa entre ellas. Porque, si no observas, ¿cómo vas a entender a alguien?
Siempre en movimiento, siempre interpretando, siempre aprendiendo.